Su especialización en eventos requería una identidad gráfica sobria y calculada, que no interfiriera con la versatilidad de colores de cada experiencia.
El nombre tiene doble tangente en su significado: por una parte está el romanticismo, y por otra, se refiere a la constante búsqueda de la perfección en cada detalle.
La solución gráfica se conforma de una tipografía palo seco acompañada de una cursiva que, junto con un monograma patinado, le da un sentimiento de atemporalidad, formalidad y elegancia. Los paréntesis son utilizados como fragmentos o momentos, los cuales al unirse llegan a funcionar como formas florales.