Se realizó un rediseño de su identidad gráfica para conmemorar su aniversario y en vista hacia al futuro hacia una nueva era más digital. La tipografía de cuerpos de texto se cambió para hacer algo más legible y con más presencia, así como el cambio de nombre se acortó a solamente FDZ Arq, con la intención de ser más memorable y ambiguo, y se creó un logotipo construido desde cero, hecho con cortes que forman vértices como alusión a la disciplina arquitectónica.
El isotipo fue modificado con base en estos mismos cortes angulares para ser coherentes con la geometría que refleja, pero a la vez se conservó la esencia de su identidad gráfica y se conservó su inspiración en la arquitectura maya, como representación de la región de origen.